Puente ferroviario cerrado
Como tucumano y ex ferroviario veo con mucha tristeza y desilusión cómo están trasladando en carretones los coches de pasajeros y locomotora del tren “El Tucumano”. El cual desde el 19 de noviembre de 2019 tenía su recorrido hasta La Banda (Santiago del Estero). El motivo es el problema en el puente ferroviario sobre el Rio Salí que lleva más de un año sin repararse. ¿No piensan repararlo? Para quienes guardan en su memoria el recuerdo del tren “Estrella del Norte”, que cruzaba a paso de hombre ese puente calzado con pilastras de durmientes, por las intensas lluvias del verano, garantizando que los pasajeros lleguen a su destino y el sistema siga funcionando. Me pregunto si después de más de 100 años estamos dispuestos a perder este servicio ferroviario de pasajeros, la estación del Mitre y todo su predio. Apelo a la sensibilidad de la clase política para defender el sistema ferroviario y en particular a este servicio de pasajeros. Y tener presente que si el Ferrocarril estuviera operando en todo su potencial permitiría un mayor desarrollo productivo a la Provincia. No olvidemos que las vías tienen memoria.
Juan Esteban Campo
sjec_2230@yahoo.com.ar
Ruta 334
LA GACETA (05/10), nos hizo saber que la ruta 334 es un camino que va desapareciendo. Una comunidad para poder desarrollarse, necesita entre otras cosas, vías de comunicación terrestre que funcionen de modo óptimo. La ruta provincial N° 334, en el tramo Los Pizarro-La Cocha, también tiene condiciones inseguras, que constituyen un serio riesgo para quienes la transitan o residen a la vera de la misma. En la calzada, a lo largo del trayecto hay desniveles, baches profundos, falta de señalización tanto vertical como horizontal y además las banquinas y el sistema de desagüe pluvial, se encuentran en mal estado de conservación. Uno de los factores causantes de los accidentes de tránsito lo constituye el camino, el que en este caso presenta un estado deplorable, por lo que pueden ocurrir: colisiones, choques, vuelcos y atropellamientos con graves consecuencias para las personas. Cabe destacar que en las rutas, la señalización vial es obligatoria y debe ajustarse a lo indicado en el Artículo 22 de la Ley 24.449 (de Tránsito y Seguridad Vial). Además debemos agregar los daños que sufren los vehículos, que transitan por una calzada en tan mal estado. Teniendo en cuenta razones de seguridad pública, corresponde que la delegada de la comuna de Los Pizarro (reelecta el pasado año) gestione con carácter urgente ante la Dirección Provincial de Vialidad la reparación y la señalización reglamentaria de la única vía de comunicación con que cuenta la población. Es una de las obligaciones que tiene y que están contempladas en la Ley 5.616 y otras, que son la razón de ser de las comunas rurales y de su funcionamiento. Los ciudadanos pizarreños merecen una mejor calidad de vida. Los accidentes viales en nuestra provincia, tienen características de epidemia y debemos aportar todo lo que esté a nuestro alcance para prevenirlos.
Juan Francisco Segura
segurajuanf@hotmail.com
¿Y el pueblo dónde está?
Estado somos todos. No solamente los que lo conducen, sino los conducidos. El pueblo tiene el gobierno que se merece, escuché decir muchas veces. Diría más bien: el pueblo tiene el gobierno que se le parece y que él mismo puso en el poder. ¿Hay ausencia de Estado? ¡Hay ausencia de todos! ¿Hay mucha culpa del gobierno, en lo que sea?... Hay culpa de todos. En el abordaje sanitario a la Covid 19, la Nación se lava las manos y patea hacia las provincias. Las provincias imitan, y patean hacia el pueblo. Y el pueblo reniega y protesta y patea hacia la Nación en un círculo vicioso: No hay provincias, no hay Nación, no hay Estado si no hay pueblo primero. La conclusión es obvia... empecemos a cuidar lo que hacemos. Respondámonos individualmente si lo estamos haciendo bien. ¿O sólo actuamos bien, adultos, cuando hay un Estado “cuidador”? Mientras tanto, cuando no nos ven y cual niños, o peor que ellos porque sí sabemos lo que hacemos, nos comportamos confundiendo libertad con inconsciencia social. Recuerdo en mis épocas de docente, algunos de mis alumnos, los que nunca estudiaban, tenían una estampita al lado de la hoja en la que debían escribir lo que no sabían por irresponsabilidad, o vagancia, o lo que fuera. A mi recurrente pregunta de para qué la presencia de esa estampita, contestaban siempre igual: para que ese ser divino representado en papel hiciera mágicamente lo que ellos no hicieron. Soy profundamente creyente y creo en los milagros. Pero la magia dejémosla a los magos. No sirve rezar, y pedir, y esperar dejando en manos de Dios lo que depende de nosotros. Somos los reyes de la naturaleza, animales racionales, con inteligencia . ¿Y necesitamos que nos digan permanentemente que usemos el barbijo que llevamos en el cuello o en el bolsillo, que mantengamos la distancia social, que trabajemos con respeto a los protocolos, que no tengamos fiestas, etcétera? Por favor... ¡actuemos humanamente! Con empatía, con amor por el otro, con preocupación moral de que juntos y civilizadamente podemos atenuar esta trágica enfermedad. Responsabilidad individual que redunda en beneficio de todos. Intentemos reconstruir esta sociedad en descomposición por lo menos en este mal.
María Estela López Chehín
24 de Septiembre 1.431
Concepción
Emilie de Villeneuve
El pasado 17/10 LA GACETA en su editorial publica un texto alarmante:” La educación sigue en deuda con las mujeres”. El texto expone, por ejemplo, que las dos terceras partes de las personas analfabetas que hay en el mundo son mujeres. En total empatía con lo expresado, quisiera agregar que hay otra deuda referida al escaso reconocimiento que se hace de lo que hicieron grandes mujeres por lograr que la educación se constituya en la tabla de salvación y la oportunidad de salir de espacios de exclusión y marginalidad. Al respecto, quisiera referirme a Emilie de Villeneuve, cuya fiesta se conmemoró el 3 de octubre, fundadora de la Congregación de las Hermanas Azules -llamadas así por el color de su hábito-, las que han expandido su accionar por 14 países y han llegado a la Argentina en 1905. Su vida y su obra a favor de los excluidos, se desarrolla en Castres, Francia, en el siglo 19; con un marcado lineamiento hacia la educación de las mujeres en aras de restituirles su dignidad, cuando aún la palabra “feminismo” era conceptualmente vacía pero tenía un referente concreto en mujeres silenciosas y valientes como Emilie. Una anécdota pintoresca es una rebelión de las costureras de Castres, alegando que las prostitutas le estaban quitando trabajo; porque con ánimo de dignificar, les enseñaba un oficio para que salgan de la esclavitud sexual y del deterioro existencial. Las Hermanas Azules llegan a Tucumán en 1940, aceptando la propuesta de la Compañía Azucarera Concepción. Las hermanas se hicieron cargo de un hospital y de dar los primeros pasos en la educación de los trabajadores del ingenio. La vida del Ingenio Concepción estuvo ligada a la vida del Instituto Inmaculada Concepción fundado por las hermanas azules. Al mandato de su fundadora: “Id a donde la voz del pobre os llame”, se entretejieron lazos de hermandad y de misericordia y se constituyó un gran proyecto educativo que atravesó dos siglos y un océano para engrandecer las existencias mediante la educación, entendida como pasión y como esperanza. Como reza su oración: “Danos, Señor, su esperanza y su coraje”.
Graciela Jatib
gracielajatib@gmail.com
El agua potable
A propósito de dos cartas, “Falta el agua”, de Juan Carlos Rosario Medina, y “Tucumán sin agua”, de Williams Fanlo, mi amigo el jubilado Mario Gutiérrez afligido porque sufre en su domicilio la falta de agua potable, me hizo llegar una copia del editorial de nuestro diario LA GACETA, del 01/11/13, titulado “Dique Potrero del Clavillo”, en que se describe la historia de los problemas la provisión de agua. El 25/09/74 el gobernador de Tucumán y el gobernador de Catamarca colocaron la piedra basal del dique, declarando que se iniciaba la obra para beneficio de las dos provincias, pero se paralizó en el gobierno militar. En 1996 se intentó retomar las gestiones; luego en 2004, en 2005 y en 2013, cuando el gobernador José Alperovich anunció que él iba a construir el Potrero del Clavillo y se dijo que se conseguiría en China y Rusia inversores para la obra. Dice el editorial que todos los gobiernos hablan y prometen esta obra pero en el año 2014 se cumplieron 40 años de la colocación de la piedra basal. Yo agregaría que se cumplen 46 años de este “verso político”. Todos los tucumanos estamos sufriendo las consecuencias del malicioso olvido de los políticos.
Ángel Ricardo Salguero
salgueroricardoangel@gmail.com